Mi mamá una vez me dijo que de niña yo era muy callada y quieta; que si me ponía en un lugar en lo que ella hacía las labores de la casa y me decía que no me moviera o hiciera ruido, yo hacía caso y me entretenía con los juguetes.
Recuerdo que en el cuarto grado de primaria una compañera que se llamaba Cecilia una vez me dijo que pensaba que yo era muda. No era así, más bien era tímida para hablar. Aunque no siempre era así; cuando jugaba con mis primas en mi casa, yo muchas veces adoptaba el papel de líder.
De niña siempre tuve un carácter muy fuerte o, como se suele decir, "enojona". Hoy en día entiendo que tal vez era mi TOC. A veces me frustraba tanto que no sé de dónde sacaba tanta voz para gritar. Obviamente, mis papás siempre me reprendieron por eso, y tenían razón, no estaba bien gritar, pero me hubiera gustado que me entendieran antes de solo regañarme.
Fui creciendo y ese carácter me acompañó. Por ejemplo, cuando estaba en mi casa y peleaba con Edgar, todo se escuchaba. Así que él me decía que no gritara.
Ya en teatro, el profesor Hugo siempre me decía que todo se me escuchaba monótono y que no daba tonos. Entonces mi cabeza comenzó a repetir: "Dame tonos, dame tonos". Así que me puse a buscar videos en YouTube para entrenar mi voz.
Hice una lista de canciones que quería practicar. Me di cuenta de que todas esas canciones me permitían expresarme de una manera en la que nunca había podido, ni con el teatro, ni con las letras, nada, solo con la voz. Más tarde, pensé que si el canto me permitía llorar, gritar, decir lo que pensaba o simplemente sentir y no era castigada por ello, quería aprender a hacerlo bien. Y fue así como desde ese entonces descubrí por qué me gusta tanto cantar. No es que antes no lo hiciera, pero fue hasta ese momento que me di cuenta de lo mucho que lo necesitaba.
Estoy consciente de que no nací con ese talento natural, pero soy de esas personas que cree en el trabajo duro, la disciplina, el esfuerzo y la pasión. Y que cuando algo en verdad me gusta veo la manera de aprenderlo. Así que aun con todas las dificultades que he tenido para estudiar canto de manera más "profesional", lo intento, porque en verdad quisiera poder transmitir todo lo que siento con mi voz.
