𝐒𝐎𝐁𝐑𝐄 𝐌𝐈 🍉


𝐀 𝐋𝐎𝐒 𝐐𝐔𝐄 𝐐𝐔𝐈𝐄𝐑𝐎 đŸ’Œ

Antes de todo, solo quisiera decir que si no fuera por el apoyo de mi familia y personas que me quieren y me han apoyado a lo largo de mi vida, yo no tendrĂ­a la fortuna de poder decir "he hecho lo que he querido, dentro de mis posibilidades". 

Siempre mis mĂĄs grandes tesoros en esta vida, serĂĄn las personas que quiero y el arte. Ambas son una constancia de mi existencia en este mundo, ustedes me hacen real. 

Siempre, espero poder regresar ese gran apoyo que me han brindado, y si acaso ya no estamos en contacto, saber que me llevo lo bueno y malo que aprendĂ­ de cada uno. Porque incluso, en los errores tambiĂ©n se aprende. Por ustedes es que aĂșn me mantengo en pie en momentos difĂ­ciles. 

Son esos brazos que abrazan mi alma cuando se siente solitaria. 

 

𝐎𝐑𝐐𝐔𝐄𝐒𝐓𝐀 đŸŽ¶


Mis estudios en el arte han sido pocos para mi consideraciĂłn, pero muy sustanciosos. DespuĂ©s de graduarme de la preparatoria, no estaba muy segura de estudiar la universidad en ese momento, y fue ahĂ­ cuando me encontrĂ© con las orquestas de Esperanza Azteca, ahĂ­ dure cuatro años aproximadamente, fue ahĂ­ donde aprendĂ­ a tocar la viola. 

Mi experiencia en la orquesta estuvo llena de tristeza y soledad, no porque no hubiera cierta alegrĂ­a de tener la oportunidad de tocar un instrumento (cosa que no muchos en MĂ©xico tienen) y por estar en contacto con la mĂșsica que tanto me apasiona, sino mĂĄs bien porque fue cuando estuve en un periodo depresivo por muchas razones. Una de esas razones era porque no me sentĂ­a yo misma, todo el tiempo estaba reprimiendo mis deseos y anhelos porque veĂ­a lo complicado que es cumplir tus sueños en esta vida y no me sentĂ­a capaz de resistirlo. Otra de las razones fue tambiĂ©n la mala educaciĂłn, porque a pesar de haber grandes mĂșsicos como mi maestra Nicte (a la cual agradezco mucho por todo, pero sobre todo porque fue gracias a ella que pude tener una viola en casa), no habĂ­a una correcta pedagogĂ­a y eso me genero ataques de pĂĄnico, el cual hacĂ­a que me temblara la mano al tocar en pĂșblico, lo cual era una pena, porque en el fondo me hubiera gustado tocar una pieza individualmente y es por ello que pensĂ© que nunca podrĂ­a dedicarme al arte como tal.

A pesar de todo, tengo muy buenos recuerdos, sobre todo porque con la orquesta fui a tocar en varios espacios importantes como el Centro Cultural Ollin Yoliztli, Centro Cultural Roberto Cantoral, Teatro San Benito Abad, Centro Cultural Tlatelolco, La LoterĂ­a Nacional, Estudios de TelevisiĂłn Azteca (de hecho salimos en los promocionales de Navidad del año 2018) y la CĂĄmara de Diputados por mencionar algunos. 

Por Ășltimo, solo me queda agradecer esta oportunidad y a las personas que fueron parte de esa etapa que para bien o para mal me enseñaron cosas y compartĂ­ recuerdos que siempre llevo en mi corazĂłn, mi corazĂłn en forma de viola đŸŽ».

 



𝐓𝐄𝐀𝐓𝐑𝐎 🎭


La Escuela de IniciaciĂłn ArtĂ­stica NĂșmero 4 me enterĂ© de que existĂ­a gracias a una compañera de la Orquesta. La EIA podrĂ­a decir, me cambio en varios sentidos.

En primer lugar, me dio la confianza que necesitaba para cerrar con ciclos en mi vida que me hacĂ­an daño y que hacĂ­an que hiciera daño, uno de ellos fue la Orquesta; ya que la escuela me dio la confianza que necesitaba respecto a mis aptitudes artĂ­sticas y ver que algo tenĂ­a que ofrecer, pero esta vez no en la mĂșsica sino en el teatro.

En esta Ă©poca, tambiĂ©n descubrir otras facetas en mĂ­, como el gusto por la lectura y explorar con mĂĄs asombro y amor las demĂĄs ĂĄreas artistas, ya que el teatro se nutre de todas ellas. Y todo eso fue gracias a mis profesores que aunque no todo fue perfecto, realmente aprendĂ­ mucho de ellos y espero se sientan orgullosos de mĂ­. 

Mi paso por la EIA iba muy bien hasta que hubo un cambio inesperado y fue la pandemia de COVID, y entonces las clases fueron en lĂ­nea y duraron asĂ­ la  mayorĂ­a del ciclo que duraba la escuela, o sea los tres años. Al principio creo que los avances no solo en la parte escĂ©nica, sino tambiĂ©n en la parte emocional fueron en retroceso. Pero ahora que lo reflexiono con la distancia que te brinda el tiempo, creo que fue un reto para mĂ­ que me hizo crecer. 

Realmente, fue difícil volver a encerrarme en casa otra vez, ya que gran parte de mi vida me la había pasado en mi cueva oscura llamada "mi habitación" que algunas veces era una cueva mågica, pero otras veces se tornaba en una cueva macabra. Eso sin mencionar que mis problemas de TOC se incrementaron por el tema de los virus y todo eso. El vivir un encierro otra vez, me llevo al límite y creo que no solo a mí, sino también a las personas que quiero. Al final, me di cuenta de que fue una época muy dura para todos.

Ese lĂ­mite, no quiero romantizarlo, pero ese aislamiento obligatorio no puedo negar que fue, en gran parte, responsable de lo que ahora es mi proyecto artĂ­stico de Millennium Actrees, al sentir tanto y no hallar forma de expresarlo, encontrĂ© catarsis en mis personajes. 

En conclusiĂłn, la EIA 4 me dejo nuevos amigos, descubrimientos artĂ­sticos, desarrollo de facetas mĂ­as, cierre de ciclos, pero sobre todo me ayudo a encontrar mi lugar, el arte, sea bueno, mediocre o malo.




 

𝐏𝐑𝐎𝐂𝐈𝐍𝐄 🎬

 

PROCINE es El Fideicomiso para la PromociĂłn y Desarrollo del Cine Mexicano en la Ciudad de MĂ©xico. Y yo lleguĂ© ahĂ­ por pura casualidad.

Cuando termine la EIA 4, al año siguiente, mĂĄs o menos, tuve uno de los años mĂĄs difĂ­ciles en mi vida, venĂ­a de una perdida amorosa muy dolorosa y si sumamos el encierro causado por la pandemia, pues todo esto sumĂł a que otra vez estuviera mal mentalmente. A pesar de eso ya habĂ­a tomado la decisiĂłn de entrar a la universidad pĂșblica, pero aĂșn faltaba un tiempo para ello. Entonces, para no deprimirme mĂĄs en casa, me vi ocasionalmente con mis compañeros de teatro que me apoyaron en ese momento tan difĂ­cil. Retomar el contacto con ellos me hizo entrar de nuevo en contacto con la EIA 4 y gracias a mis amigos, los profesores y directivos es que pude entrar al diplomado de Cine Documental Comunitario de PROCINE. 

Desde un inicio estaba dudosa, ya que el diplomado iba a durar aproximadamente cuatro meses y pues yo siempre le tengo miedo a lo nuevo. Pero despuĂ©s recordĂ© que hace tiempo habĂ­a buscado escuelas para estudiar cine, porque me gusta contar historias, pero, pues en MĂ©xico es muy caro estudiar eso. Entonces, a pesar de ser cine documental, el cual no me llamaba mucho la atenciĂłn, decidĂ­ darme una oportunidad para probar cosas nuevas y sobre todo aprender. 

Fue ahĂ­ en PROCINE donde vivĂ­ cosas mĂĄgicas, pero tambiĂ©n reconocĂ­ patrones de como me suelo vincular con las personas. En el diplomado tuve la oportunidad de grabar algunas cosas en equipo con un montĂłn de personas talentosas que me inspiraron a seguir mis sueños. 

Quisiera decir que, a pesar de los desacuerdos y un poco, he de decir, injusticias; a pesar de todo eso, para mĂ­ serĂĄ un momento muy mĂĄgico. Fueron como cuatro meses en donde sentĂ­ que goce la vida como no la habĂ­a sabido disfrutar antes, era un espacio que me daba la seguridad para permitirme ser yo misma. Y eso fue gracias a mis compañeros, profesores y coordinadores, que a pesar de los desacuerdos, aprendĂ­ muchĂ­simo. Otra cosa que aprendĂ­ fue la importancia y trascendencia de lo que es el arte comunitario y el apoyo entre colegas. 

Para terminar, PROCINE fue como una bocanada de aĂ­re que necesitaba porque me estaba ahogando en mis lĂĄgrimas. ¡Gracias!




                                                                                                                                  

𝐃𝐀𝐍𝐙𝐀 Á𝐑𝐀𝐁𝐄 🌾


¡Bueno!, creo que a estas alturas, es evidente que el mensaje en mi historia es que lo importante es tomar caminos, no importa cuĂĄl, a algĂșn lugar te llevaran y te puede sorprender. 

Cuando realice el diplomado de PROCINE, este se realizĂł en un Faro Cultural, estos faros realmente yo no sabĂ­a que existĂ­an. AsĂ­ como nunca supe que existĂ­an las Escuelas de IniciaciĂłn ArtĂ­stica del INBA o PROCINE. De hecho, tampoco sabĂ­a de la Orquesta que daba la casualidad de que estaba cerca de donde trabajaba en aquel entonces. Y me enterĂ© gracias a que un dĂ­a decidĂ­ ir a la fiesta de un amigo, y ahĂ­ conocĂ­ a su novia, quien tocaba en la orquesta. Con todo esto puedo ver como un camino me ha llevado a otro y fue asĂ­ como en el Faro Cultural vi que daban clases de danza ĂĄrabe, un tipo de danza que desde que era muy chica habĂ­a querido aprender, pero no habĂ­a tenido la oportunidad por problemas econĂłmicos y mentales. Pero una vez que vi la oportunidad de poder experimentar aquello, no la dejĂ© pasar y justo comencĂ© a ir a clases una semana despuĂ©s de concluir los talleres del diplomado. 

AĂșn me mantengo yendo al taller de danza ĂĄrabe y he de decir que es un ambiente muy bonito, con una gran maestra y grandes compañeras. Espero pronto compartir alguna presentaciĂłn que haga. 



 

 

𝐂𝐑𝐄𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 𝐋𝐈𝐓𝐄𝐑𝐀𝐑𝐈𝐀 📝


Cuando me decidĂ­ a entrar a la Universidad fue porque vi que no importa lo que pasara me querĂ­a dedicar al arte, ya fuera ejecutarlo o enseñarlo. Y fue la UACM la que me estaba dando una gran oportunidad. Como verĂĄn, a pesar de ser estudiosa no soy tan lista, entonces entrar a otras universidades como la UNAM, por ejemplo, se me complicaba, ya que en primer lugar me quedaba muy lejos, en segundo el modo en lĂ­nea no era opciĂłn por mis problemas de salud mental y tercero porque realmente no me ofrecĂ­an una carrera en literatura donde pudiera crear. 

Fue entonces que la UACM era la Ășnica escuela pĂșblica que me ofrecĂ­a algo increĂ­ble, la carrera de CreaciĂłn Literaria, algo que puedo enseñar, pero tambiĂ©n ejecutar, entonces me deje de pretextos y ahora me encuentro estudiando. 

ElegĂ­ CreaciĂłn Literaria porque es ahĂ­ donde todas mis ideas convergen. A travĂ©s de las historias puedo tocar el lenguaje de la mĂșsica, de las artes plĂĄsticas, artes dramĂĄticas, del cine, de la danza, etcĂ©tera. Es a travĂ©s de ese gran cofre llamado historias, donde quiero guardar mis mĂĄs grandes tesoros.